En una época donde la hipocresía esta a la vuelta de la esquina, donde cualquiera se vende con tal de salir en caballo blanco, cualquier mujer u hombre decide “ ser o no ser”.
¿Que significan los valores para ti como mujer?, pregunte un día a mi hermana y amiga, a lo cual ella contesta: “mis valores son mis cualidades, la franqueza, ser autentica, decidida, cabrona, con la seguridad de tener el potencial para lograr lo que yo quiero. También tengo debilidades que son valores, como el ser demasiado noble, o el hecho de hacer las cosas sin pensar, correr riesgos, lo cual implica que quizá salgan bien las cosas o quizá no”.
¿Que significan los valores para ti como mujer?, pregunte un día a mi hermana y amiga, a lo cual ella contesta: “mis valores son mis cualidades, la franqueza, ser autentica, decidida, cabrona, con la seguridad de tener el potencial para lograr lo que yo quiero. También tengo debilidades que son valores, como el ser demasiado noble, o el hecho de hacer las cosas sin pensar, correr riesgos, lo cual implica que quizá salgan bien las cosas o quizá no”.
De igual forma pregunte a un amigo ¿qué significan los valores para ti como hombre? y el dice: “Son aquellas características con las que me guío para ser como soy, tal como la honestidad, sinceridad, humildad, ser compasivo y de buen corazón”.
Al parecer hombres y mujeres valemos mucho, esa es una gran verdad pero, entonces ¿Por qué el mundo está de cabeza, porque hay desamor, traición, sufrimiento, tragedias, cinismo, hipocresía, maldad e incomprensión? ¿Qué sucedió con la lealtad, lealtad a los valores, a la vida, a uno mismo?
Dice mi hermana que “quizá sea el egoísmo con el que nacemos, desde niños no nos gusto prestar juguetes y queremos todo para uno”. Mi amigo dice que la razón es “porque no todos pensamos iguales, hay personas buenas y malas, hay quienes creen en los valores y los ponen en práctica al contrario de quienes actúan por simple ímpetu sin razonar las consecuencias de las acciones que cometen”.
Pienso que quizá esto encaja con la receta de optimismo que dan los libros de autoayuda o de superación , de que uno debe estar en primer lugar ante cualquier cosa y que en eso debería estar la satisfacción, pero entonces que sucede con la culpa, ¿logra desaparecer?, bueno en la vida hay muchos misterios sin resolver, muchas preguntas que no tienen respuesta o que tienen millones pero diferentes respuestas, asi que es como tomalo del lado que te convenga, buscale lo bueno pero también hazlo con una dirección y sentido.
Para algunas mujeres existe lo que llaman dignidad y en nombre de ello hacen o dejan de hacer muchas cosas, pero las mujeres con una estima demasiado baja hacen y deshacen porque los ámbitos de su vida dejan de tener sentido y simplemente “les da igual”, les da igual tener o no un novio, les da igual estar con un hombre casado, les da igual andar con uno y con otro, les da igual dar alas a un hombre y al final jugar con sus sentimientos, les da igual engañar y lastimar a alguien más, porque lo único que las llena es que el hombre en el que pusieron sus ojos se fije en ellas, así que les da igual si la quieren o no, si la usan o no, lo único que sube su autoestima es tener pretendientes , porque ello significa que es bonita, interesante, etc. . Pero en el fondo ella no puede engañarse, una cosa es recibir un beso lascivo y otra muy distinta es recibir un beso con amor, porque en verdad hay diferencia.
No juzgo, sino simplemente hago una crítica desde el punto de vista de la sociedad conservadora que en teoría hay en nuestro país. Respeto la forma de pensar de la mujer de mente abierta y por lo único que abogo es porque injustamente solo las mujeres salimos perdiendo en esta sociedad, porque lamentablemente los comportamientos anteriormente mencionados, si los hace un hombre no está mal, es algo normal y hasta es un valor agregado entre hombres, parte de la mentalidad aun predominante machista.
Hay mujeres inclusive con esa mentalidad machista, mujeres que aunque tengan una estima alta y sepan que cualquier hombre es capaz de quererlas y valorarlas son capaces de aguantar maltrato emocional de su pareja e incluso maltrato físico con tal de no fracasar en una relación, con tal de huir al “que dirán”, que dirán si me divorcio, que dirán si me quedo como madre soltera, que dirán si me quedo a vestir santos, que dirán si perdono una infidelidad y que dirán si no la perdono.
Al final ¿quien satisface a quien?, solo nosotros nos satisfacemos a nosotros mismos, como mujer es iluso pensar o responsabilizar a un hombre de nuestra felicidad o que un hombre responsabilice a una mujer de su felicidad.
Nadie hace feliz a nadie, solo nosotros nos podemos hacer felices a nosotros mismos, nos guste o no en este mundo solo podemos dar todo lo que queramos dar y podemos recibir lo que nos quieran dar pero no podemos controlar lo que sentimos ni podemos controlar lo que sienten por nosotros, es decir no podemos controlar a un hombre ni debemos dejar que un hombre nos controle, no todo está en nuestras manos, somos responsables solo de nuestras acciones y lo que si podemos hacer es tomar decisiones ya que de ellas depende el camino que vayamos forjando en nuestra vida.
El otro día encontré la siguiente reflexión acerca de las cuatro edades, la cual me parece bastante interesante:
“Muchos no recuerdan la primera, la segunda y la tercera son unas de las favoritas, lamentablemente con la cuarta nos despedimos… y la vida sigue para los demás.”
Vale la pena entonces detenernos un segundo a ver qué sucede con nuestra vida, si realmente estamos viviendo al máximo y no estamos desperdiciando cada día.
Cuando se le devuelve vida a algo que mortalmente solo respira sucede entonces lo que se llama un milagro, ese algo es nuestro espíritu, el cual debemos renovarlo cada dia con voluntad, con actitud, con decisiones y con espontaneidad , sin temor al qué dirán, sin temor al fracaso, sin temor a equivocarse, hagamos cada día de nuestra vida un milagro, sin arrepentimientos sino procuremos dibujar en nuestro rostro una sonrisa autentica y no simulada, para ella sembremos con optimismo, buena disposición y con muchas ganas, con fe y con esperanza sin dejar la realidad a un lado.

